El Cádiz CF se salva a lo Cádiz: sufrimiento, orgullo y una noche de alivio ante el Leganés.
El Cádiz CF seguirá una temporada más en Segunda División. Y lo hará después de una de esas noches que resumen perfectamente lo que ha sido este club durante toda la temporada: sufrimiento, nervios, cuentas imposibles, emoción en la grada y un equipo que reaccionó justo cuando ya tenía el agua prácticamente al cuello. El conjunto amarillo derrotó por 3-0 al CD Leganés en un Nuevo Mirandilla absolutamente entregado y certificó matemáticamente una permanencia que hace apenas unas semanas parecía estar escapándose de las manos.
Después de nueve derrotas consecutivas en casa, el Cádiz eligió el momento más importante del curso para reencontrarse con la victoria. Y vaya si lo hizo. Con goles de Lucas Pérez, José Antonio de la Rosa y Antoñito Cordero, los de Imanol Idiákez firmaron posiblemente uno de sus partidos más completos de toda la temporada. No perfecto, porque este Cádiz parece incapaz de vivir una noche tranquila, pero sí suficientemente serio, intenso y competitivo como para sacar adelante una auténtica final.
El ambiente empezó mucho antes del pitido inicial. Las calles cercanas al estadio estaban teñidas de amarillo desde horas antes y el recibimiento volvió a demostrar que esta afición juega en una categoría distinta. Porque hay que tener mucha fe para llenar el campo después de la temporada que ha dado el equipo. Y aun así, allí estaban todos otra vez, empujando como si se estuviera peleando un ascenso y no evitando un desastre histórico.
Imanol Idiákez apostó por un once claramente ofensivo, consciente de que no había margen para especular. Metió a García Pascual arriba y dejó claro desde el principio que el Cádiz iba a ir a por el partido. Enfrente, el Leganés salió con un planteamiento mucho más conservador, intentando dormir el encuentro desde el minuto uno. El problema para los madrileños fue que el Cádiz golpeó demasiado pronto.
Apenas habían pasado siete minutos cuando llegó el primer estallido de la noche. García Pascual se inventó un derechazo que golpeó en el larguero y allí apareció Lucas Pérez, más listo que nadie, para empujar el rechace a la red. Primer gol del gallego desde su regreso y además con cierto sabor especial, teniendo en cuenta que el propio Leganés descartó su fichaje hace unos meses. El fútbol tiene estas cosas. A veces tarda en devolver favores… pero termina haciéndolo.
El tanto cambió el guion del encuentro. El Leganés tuvo más balón, pero le costaba muchísimo generar peligro real. Roberto López lo intentó varias veces desde lejos y David Gil respondió con seguridad cada vez que hizo falta. Mientras tanto, el Cádiz encontraba espacios al contragolpe y daba sensación de peligro cada vez que aceleraba por bandas.
Los amarillos incluso dejaron algunos minutos de fútbol bastante más reconocible de lo habitual esta temporada. Sí, cuesta creerlo después de todo lo visto estos meses, pero por momentos el equipo combinó bien, tuvo personalidad y supo competir con inteligencia. Hasta parecía otro equipo. Aunque claro, en Cádiz uno nunca termina de fiarse del todo y el 1-0 seguía dejando demasiadas dudas en el ambiente.
Encima llegaron más problemas físicos. Kouamé tuvo que marcharse lesionado antes del descanso y dejó su sitio a Sergio Ortuño. Otra lesión más para una enfermería que este año parece más concurrida que una sala de embarque en agosto.
Tras el descanso el Leganés intentó dar un paso adelante, pero seguía siendo un equipo demasiado previsible. Mucha posesión, mucho balón horizontal y pocas ideas claras. El Cádiz, mientras tanto, esperaba su momento. Y llegó en una de esas jugadas que resumen perfectamente lo cruel y maravilloso que puede ser este deporte.
Minuto 69. El Leganés estrella un balón en el larguero que pudo significar el empate. La pelota sale despedida y en cuestión de segundos termina en los pies de De la Rosa, que recorre medio campo completamente solo hasta plantarse delante del portero y definir con tranquilidad para hacer el 2-0. Del posible empate visitante al golpe casi definitivo del Cádiz en apenas unos segundos. Esta vez la moneda salió cara. Ya tocaba.
El Nuevo Mirandilla explotó definitivamente y el Leganés se vino abajo. El Cádiz olió sangre y terminó sentenciando el encuentro en el minuto 81 con el tercero de la noche. Una acción rapidísima que pilló completamente dormida a la defensa madrileña y que terminó con Brian Ocampo asistiendo a Antoñito Cordero para cerrar la fiesta.
Y ahí sí. Ahí se acabó toda la tensión acumulada durante meses. El Cádiz era equipo de Segunda División un año más y el estadio pasó del sufrimiento al alivio absoluto.
Después llegó uno de los momentos más emotivos de la noche. Álex Fernández disputó su último partido en casa con la camiseta amarilla tras casi una década defendiendo el escudo del Cádiz. El capitán recibió el cariño de todo el estadio, fue manteado por sus compañeros y se despidió del césped besando el centro del campo. Un gesto simple, pero cargado de sentimiento para uno de los futbolistas más importantes de la historia reciente del club.
Eso sí, ni siquiera una noche de celebración logró tapar del todo el enfado acumulado durante la temporada. Mientras la grada celebraba la permanencia, también se escucharon cánticos contra la directiva. Porque el cadismo tiene claro que salvarse no puede ser excusa para olvidar lo ocurrido este año.
El Cádiz ha sobrevivido. Pero también ha quedado claro que este club necesita una reflexión profunda. Porque una entidad como esta no puede volver a jugar tantas semanas con fuego. Esta vez salió bien. La próxima quizá no haya tanta suerte.
Por ahora toca respirar. Que viendo cómo estaba todo hace apenas unas jornadas… ya es bastante.
PREVIA DEL PARTIDO
ESTADÍSTICAS
ENFRENTAMIENTOS DIRECTOS LIGA
PROBABILIDAD DE RESULTADO
EXPECTATIVAS TEMPORADA
RACHA 5 ÚLTIMOS PARTIDOS LOCAL/VISITANTE
ATRIBUTOS
CLASIFICACIÓN
PUNTOS ELO
El ELO es un sistema de puntuación que mide el nivel de cada equipo según sus resultados —victorias, empates y derrotas—, y permite estimar sus probabilidades de ganar e incluso los goles esperados en un partido.Cuanto más alto es el ELO, mejor se considera al equipo. Cuando uno con menor puntuación vence a otro con un ELO superior, obtiene más puntos de lo habitual.Este sistema genera un ranking global de clubes y otro específico para cada competición.
53