El Cádiz CF ya empieza a ponerle fechas y rivales al verano 2026. Después de una temporada para olvidar, donde el equipo estuvo más tiempo mirando el precipicio que soñando con el ascenso, el club amarillo ya ha confirmado varios amistosos de pretemporada y vuelve a activar el modo “nuevo proyecto ilusionante”. Ese clásico del fútbol que cada verano renace aunque la afición llegue todavía con secuelas emocionales del curso anterior.
La primera parada será la de siempre. Porque si hay algo que no cambia en el Cádiz es que el verano arranca entre Benalup, calor, canteranos y el Memorial Diego Fernández. El conjunto de Imanol Idiakez abrirá la pretemporada el próximo 14 de julio enfrentándose al Barbate en el estadio Fernandín de Benalup-Casas Viejas.
Un amistoso que sirve más para volver a ver camisetas amarillas corriendo sobre el césped que para sacar conclusiones reales. Ahí empiezan las pruebas, los experimentos y también esa tradición no escrita de intentar adivinar qué futbolista vuelve de vacaciones con “más trabajo físico pendiente del esperado”.
Como viene ocurriendo en los últimos años, el partido servirá además para dar minutos a jugadores del filial y a futbolistas que buscan convencer al cuerpo técnico en un verano donde todavía queda muchísimo movimiento pendiente dentro de la plantilla.
El siguiente amistoso confirmado elevará un poco más la exigencia. El Cádiz se medirá al Ceuta el próximo 29 de julio en El Palmar de Sanlúcar de Barrameda. Un rival ya conocido y que precisamente trae recuerdos bastante incómodos para el cadismo.
Y es que el verano pasado el conjunto caballa dejó muy retratado al equipo entonces dirigido por Gaizka Garitano con un contundente 3-0 que terminó siendo casi una premonición de lo que vendría después durante la temporada.
Además, el escenario tampoco pasa desapercibido. El encuentro se disputará en la casa del Atlético Sanluqueño, es decir, en territorio muy relacionado con Juan Cala. Porque al final el fútbol gaditano siempre termina conectando todas las historias posibles.
Pero sin duda el partido más atractivo de este inicio de pretemporada llegará el 1 de agosto, cuando el Cádiz viaje hasta Tenerife para disputar el histórico Trofeo Teide frente al conjunto entrenado por Álvaro Cervera.
El reencuentro con el técnico que devolvió al Cádiz a Primera División tendrá inevitablemente un componente emocional importante para gran parte de la afición. Cervera sigue siendo una figura muy respetada en el cadismo y volverá a cruzarse con el equipo amarillo ahora desde el banquillo del Tenerife, recién ascendido nuevamente al fútbol profesional.
El choque servirá también para medir el verdadero nivel competitivo del nuevo Cádiz de Imanol Idiakez, todavía en plena construcción y con muchos interrogantes por resolver.
Porque esa es precisamente la sensación que sigue rodeando al club: la de un equipo que vuelve a empezar casi desde cero.
La entidad continúa trabajando en fichajes, salidas y ajustes de plantilla mientras intenta convencer al cadismo de que esta vez sí habrá un proyecto capaz de competir por algo más que evitar otro susto innecesario en Segunda División.
Mientras tanto, la afición vuelve a agarrarse a lo de siempre: el verano, los amistosos y esa pequeña ilusión que siempre aparece cuando el balón vuelve a rodar… aunque luego la realidad acostumbre a pegar bastante fuerte a partir de octubre.
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